- Fechas
- 11 de diciembre de 2025 - 9 de febrero de 2026
- Precio
1150- Capítulos · Retos
- 3 · 12
4250 dólares Hunt
3000 de EXP de linaje
1750 puntos de evento
Cuenta para el equipo Las bajas y el daño de tus compañeros también hacen avanzar este reto
Mata cazadores enemigos con: Martillo ferroviario
Inflige daño a los cazadores enemigos usando: Daños cuerpo a cuerpo o Herramientas
Recoger pistas o golpear máquinas de fuerza
Inflige daño a los cazadores enemigos usando: Armas con mira
Destruir Globos o matar Monstruos
Infligir daño a cazadores desde al menos 50 metros
Acierta disparos en la cabeza de los cazadores enemigos
Extraerse de la misión con una ficha de botín o ser el último superviviente
Inflige daño a los cazadores enemigos usando cualquier variante de: Terminus
Mata Blindados o Brutos del Circo
Adquirir rasgos en misiones
Mata Moles o Ursa Mortis
Diario de Alegría, invierno de 1896, Evelyn "Alegría" Darling
El invierno no es lo suficientemente duro para algunos. El frío no llega a cortar lo suficiente. Las noches también tocan a su fin. Los criminales pueden sentarse junto al fuego, al igual que el resto. Es ahí cuando Krampus entra en escena. Para devolver a los monstruos a la gélida oscuridad. Para calentarlos con el azote del abedul y el mordisco del miedo.
Dicen que fuimos nosotros quienes trajimos a Krampus desde el otro lado del océano. Que quería sumarse a la diversión. Que no es más que un hombre roto cuya afición es romper a otros. Un espectáculo más de nuestra compañía maldita. Doce almas para volver a reclamar el circo.
Yo no creo que fuéramos nosotros quienes lo trajimos. Fue esta estación. Estos espíritus invernales son más que simples disfraces. Son locura con las velas al viento.
Son la prueba de que hay más cosas poderosas más allá de la corrupción. Demonios que bailan al son del tintineo de las cadenas. No sé si eso me llena de esperanza, o de terror.
Diario de Alegría, invierno de 1896, Evelyn "Alegría" Darling
Bradley el Brutal, conocido también como el Forzudo, había sufrido por sus pecados y sus cicatrices eran todo un orgullo. Un día, decidió salir a demostrar que era más fuerte que el mismísimo invierno. Tal vez así añadiría otra herida más a su colección, o recibiría un castigo que sentía que merecía.
Pero Krampus lo encontró a él primero. Decidieron poner a prueba su fuerza en la máquina de fuerza de la feria. Quien hiciera sonar más la campana, ganaría. La multitud se aglomeró para mirar. Krampus fue primero: alzó el martillo y lo bajó de un golpetazo tremendo. La campana sonó. Luego le tocó a Bradley, y sonó aún más alto.
Siguieron por turnos, y el Forzudo ganó cada ronda. Había vencido. Krampus aceptó la derrota y le entregó su martillo. Era ligero como una pluma.
Bradley estaba indignado, y Krampus también. Llamó tramposo a Bradley, diciendo que le había dado a Krampus el martillo más ligero a propósito. Bradley se puso hecho una furia. No le hacía falta hacer trampas. Pero la gente no lo creyó, hambrientos de presenciar la caída de un gigante. Todos lo abuchearon.
Krampus le ofreció la revancha, pero tenía trampa. Un castigo por las artimañas de Bradley. Esta vez, Damon el escupefuego tendría que tumbarse con la cabeza sobre la máquina. Cualquier golpe le destrozaría el cráneo. Nuestra compañía tendría una nueva vacante.
Bradley el Brutal no dudó. Aún tenía algo que demostrar.
Diario de Alegría, invierno de 1896, Evelyn "Alegría" Darling
Grace Kim, la Prestidigitadora, no quería enfrentarse a Krampus. Pero nunca se negaba a encarar un desafío. Cuando oyó el tintineo de sus cadenas, sujetó con firmeza su rifle y fue tras él.
Un concurso de tiro, esta vez. Krampus ya había dispuesto los objetivos. Unos muñecos, iluminados con velas que centelleaban como los fuegos fatuos del pantano.
La Prestidigitadora apuntó y demostró su destreza con las manos. Tres disparos, tres muertes. Las balas atravesaron limpiamente las cabezas. Solo tardó unos segundos.
Krampus comentó que le sorprendía que hubiera matado a sus propios amigos tan rápido. Aquellos no eran muñecos, sino Pronto, Gusano y Crujido. Nuestros malabaristas. Tres nuevas vacantes en nuestra compañía maldita.
Por primera vez en su vida, Grace se vio obligada a maldecir su propia habilidad.
Diario de Alegría, invierno de 1896, Evelyn "Alegría" Darling
En invierno, la gente suele venir en familia al circo. Y ahí, cuando se es consciente de lo que te falta, el dolor es más intenso. Nuestra compañía es nuestra familia. Y acabábamos de perder a Damon, Pronto, Gusano y Crujido. Por orgullo.
Éramos la compañía maldita, y sabían en dónde se habían metido. Bradley era la furia. Fuego y rabia. Pero Grace se desvaneció. No soportaba recordar lo sucedido.
Yo no iba a quedarme de brazos cruzados, esperando a que una cruel ironía me obligara a matarlos. Quería sangre y venganza.
Pero él no se enfrentaba a mí. Pensé que me tenía miedo, pero Risueña adivinó la verdad. Yo estaba aquí para luchar contra la corrupción y hacer justicia por mis amigos. Para él, no quedaba nada a lo que castigar. A pesar de todo lo que he hecho, era buena. Solo con pensarlo me ponía enferma.
Fue ahí cuando dejé de creer en que Krampus no era más que un lunático. Seguía su propio código. Y yo tenía mis propias obligaciones para con el resto de la compañía. Destruir ese maldito circo.
Seguí sus huellas hendidas tras el viento aullante y el frío implacable. Pero solo hallé los matojos de Corona de Espinas. Restos del pelaje de Frau Perchta. Hollín del Carbonero. Cencerros desperdigados por el Abogado del Diablo. Pedazos de papel que había dejado el Tacaño. Ahora cazaban juntos. O se cazaban unos a otros. Sangres de esta temporada.
El año que viene, me ganaré mi derecho a enfrentarme a Krampus. Sus cascabeles anunciarán un funeral.