- Fechas
- Desde 11 de diciembre de 2025
- Precio
- Gratis
- Capítulos · Retos
- 3 · 13
4000 dólares Hunt
9000 de EXP de linaje
Cuenta para el equipo Las bajas y el daño de tus compañeros también hacen avanzar este reto
Inflige daño a los cazadores enemigos usando cualquier variante de: Pax
Mata Monstruos con: Pax
Visita recintos
Usa inyecciones en tu beneficio o el de tus compañeros de equipo
Mata a Monstruos
Alcanzar el nivel de cazador 50 con Tennessee Morgan: Novato
Inflige daño a los cazadores enemigos usando cualquier variante de: Ranger 73
Mata Monstruos con: Ranger 73
Destierra a los objetivos o activa Manantiales
Alcanzar el nivel de cazador 50 con Tennessee Morgan: Superviviente
Acierta disparos en la cabeza de los cazadores enemigos usando: Ranger 73
Acierta disparos en la cabeza de los cazadores enemigos usando: Pax
Ganar EXP con cazadores
De los archivos del The Tennessee Star. El entrevistador se identifica como W. R. H y el entrevistado como "T, del banco First National". Con fecha 24 de julio de 1896.
T: Aquí no trabajó nadie con el nombre de Tennessee Morgan. Tuvimos a un Samuel Morgan, pero cuesta creer que pudiera ser el mismo hombre. Fue oficinista aquí durante muchos años. Respetable, aseado, siempre con la cabeza en su sitio…
Yo: ¿Incluso el día en que robaron su banco?
T: Sí, señor. Teníamos una Pax guardada en el cajón para tales emergencias. El ladrón no paraba de menear su rifle y disparar al techo. Cuando se acercó al mostrador, Samuel lo mató a tiros.
Yo: ¿Diría que el Sr. Morgan parecía tener experiencia disparando?
T: No, señor. Tuvo que disparar varias veces. Se le quedó una cara rara después: ojiplático, pero feliz, y se quedó mirando el cadáver hasta que llegó la policía. El jefe le dejó que se quedara la Pax. Poco después se fue con su familia al sur, a Luisiana.
Registros administrativos, Hospital Charity, Luisiana.
Paciente: T. MorganIngresado el 10 de agosto de 1896 a las 3:24 p. m.
Morgan presenta signos de sepsis avanzada derivada de una avulsión en la mano derecha de 5 x 5 cm. La gangrena ha avanzado hasta el codo y tiene el dedo anular fracturado. Se le administró ácido carbólico en la herida. Si el tejido muerto se extendiera, se recomienda la amputación. El paciente se resiste a hablar sobre el origen de la herida, pero insinuó haber tenido un encuentro con una “criatura” en el bosque. Dudo mucho que haya sido cosa de los ciervos que hay por la zona. No permite que la enfermera se lleve sus armas de fuego.
11 de agosto, 7:22 a. m. La sepsis se ha extendido más allá del hombro. Temperatura: 40,5 °C. Se recomienda la amputación. Debe programarse la fumigación de la habitación para el sábado, las moscas son insoportables.
11 de agosto, 11:47 a. m. Temperatura: 35 °C. El paciente está consciente, pero delira. Tenía la boca y la herida cubiertas de sangre y plagadas de moscas. Se le volvió a administrar ácido carbólico. El paciente sigue negándose a la amputación y ha solicitado la presencia del capellán.
11 de agosto, 6:47 p. m. ¡El reverendo Gird es capaz de hacer milagros de verdad! Después de su visita, Morgan salió caminando de su habitación ligeramente aturdido, pero capaz. Su mano estaba completamente curada. Se le ha dado el alta y puesto bajo el cuidado del reverendo.
Página arrancada de un diario.
He encontrado mi vocación. El reverendo Gird me lo explicó todo. Dejó su Ranger apoyada contra el marco de la puerta, se sentó a un lado de mi cama y me sujetó la mano mientras yo confesaba mis pecados. El reverendo no tenía miedo de la podredumbre. Tampoco mostró miedo cuando le hable de la oscuridad en mi corazón. Le confesé la alegría que sentí la primera vez que disparé a un hombre. Y le confesé la alegría que había sentido con cada muerte desde entonces. Me negaba a la amputación porque mi mano putrefacta era la marca negra de mis pecados. Quería aceptar mi castigo.
Pero el reverendo dijo que los hombres que había matado estaban infectados con una enfermedad terrible, y que la herida de mi mano era una señal de su corrupción, no de la mía. Que el mundo necesita hombres como yo. Podría hacer buen uso de mis deseos oscuros y hacer que mi Rebecca se sintiera orgullosa. Si aceptaba unirme a él, el reverendo me iniciaría. Dolería, pero mi mano se sanaría y estaría protegido de la corrupción a partir de entonces. Acepté, llorando, y me inyectó algo en el brazo. No recuerdo haber salido del hospital. Cuando recobré la consciencia, estaba empuñando aquel Ranger. TM
Una carta que data de octubre de 1896, manchada con lágrimas
Samuel:
No puedo seguir postergando esto. Las imágenes me están comiendo por dentro, tanto el corazón como el alma. Mi dolor se eleva con alas venenosas de ira. ¿Quién es este Tennessee? ¿Qué le ha pasado a mi querido Samuel?
Como está claro que tienes tus secretos, no me importa revelarte uno de los míos: te vi hace unos días, aunque tú no me viste a mí. Apenas fui capaz de reconocer al hombre que vi a través de la ventana de esa choza repugnante. Te vi matar a ese pobre hombre y también vi cómo sumabas su cadáver a la pila que había junto a la pared. Disparar a aquel ladrón fue un acto noble. ¿Pero a todos los demás? ¿Qué pecados imaginados crees que cometieron?
Pero fuiste tú. Estabas allí, de pie, frente a aquel desgraciado que yacía en el suelo con las piernas terriblemente enredadas en alambre de espino. Fuiste tú quien alzó el rifle y le disparó directamente en la cabeza, desperdigando sus sesos contra la pared y el suelo asqueroso. Fuiste tú quien se quedó ahí sonriendo.
Te lo voy a decir muy claro: Samuel Morgan tenía una esposa. Tennessee Morgan no. Te diría que te pudrieras en el infierno, pero veo que ya estás allí.
Rebecca